El lenguaje es una de las áreas con las que se mide la calidad de la educación a nivel nacional e internacional. Desde esta perspectiva es necesario revisar críticamente la manera como se inicia a los alumnos en la lectura y la escritura en los primeros grados de la educación básica. Los textos, sean narrativos, expositivos o argumentativos poseen una exigencia cognitiva y lingüística diferente, lo que contribuye a la formación de un lector y un escritor más avezado. Al mejorar los procesos de lectura y escritura en los alumnos y en los maestros estamos contribuyendo con la cualificación de todas las áreas del currículo, pues el desempeño en estas habilidades contribuye a mejorar significativamente el rendimiento académico de los estudiantes.
"Un escritor profesional es un
amateur que no se rinde" Richard Bach

